Páginas

miércoles, 2 de mayo de 2012

INDELM

En el año 9999, una bomba surgió de la nada permanente, y cubrió todo el oscuro espacio exterior. 
La gente decía que ocurriría dentro de millones de años; pero, esas teorías fueron expuestas hace millones de años, cuando la vida comenzaba a asomarse y a florecer.
La vida prosiguió. La gente continuó haciendo lo que siempre habían hecho durante muchos años, sin ni siquiera percatarse del mal de sus actos. Esas teorías se iban acercando a la fecha prevista. Aún así, la gente no quería creer. No querían abrir los ojos y observar lo que se les acercaba delante de ellos, preferían seguir estando ciegos.
En el año 4000, existían tantos mundos, que comenzaron a descontrolarse por momentos. Planetas vecinos se destruían entre ellos, galaxias enteras se alzaban contra las estrellas y las apagaban, como velas contra el soplo del viento. 
Cuando todo este descontrol hirió a todos, 6 estrellas de color rojo tomaron formas extrañas. 
La primera recogió una gota de agua del profundo mar, la tragó, y una mujer transparente y clara como la misma gota surgió de la mezcla. La segunda, cortó una rama y con ella se dio forma de un hombre mayor, de pelo miel y ojos sin vida. La tercera, dirigió su mirada a los planetas donde una extraña fuerza resoplaba con fuerza todo ese mundo, la brisa sopló suavemente hasta llegar a ella, y cuando esta la notó, una mujer esbelta y con dos cuernos en la frente nació. La cuarta, decidió no abusar de los demás planetas como sus demás hermanas, y una nube de polvo la envolvió convirtiéndola en una llama con forma de hombre. Las dos últimas, admiraban al Sol por dar luz a la Tierra, y a la Luna por dar oscuridad para descansar, por lo tanto, las dos se convirtieron en un hombre y una mujer, blanca y negro de la cabeza a los pies. 
Así pues, estos 6 elementos gobernaron en el espacio durante milenios; pero, hasta los dioses más perfectos tienen su fin. Los humanos abusaron de su confianza, y los destrulleron a los 6, cada unos por separado.
Cuando el último de ellos conservaba su último aliento, les dijo: "Nada puede permanecer sin cambiar en este mundo que hemos creado; por eso, algún día dejaréis de ignorar aquello que tenéis delante de vosotros, reconoceréis quienes sois..."

Han pasado mas de 500 años desde aquél entonces, y los hombres seguimos asustados por lo que dijo aquél entonces. ¿Realmente estamos condenados a morir? y, si es así ¿podrá alguien detener esta condena que llevamos sobre los hombros?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Vistas de página en total